Decidí formar una familia de 2

A veces las decisiones que tomas con miedo resultan ser las mejores.



Hace un par de años (2 años y 7 meses exactamente) conversando un día con mi enamorado, con quien llevaba menos de un año de relación, tocamos el tema de mudarnos juntos. Parecía una locura nada realizable y mucho menos, sostenible; nos estábamos recién conociendo, empezábamos a aceptar las diferencias del otro y yo no tenía un trabajo estable.

Él venía de una familia tradicional y católica, un poco sobre protectora me atrevería a decir; yo en cambio, vengo de un matriarcado al que denomino "matriarcado de fieras" valoramos siempre nuestra libertad, siempre estamos cuando nos necesitamos y nos cuidamos sin necesidad de entrometernos en las decisiones de las demás pero si algo le pasa a una de las nuestras, dejamos todo y la protegemos.

Estábamos en una situación favorable: por trabajo él había tenido que mudarse cerca a mi casa y nos veíamos casi a diario y sin querer, desarrollamos una rutina como si viviésemos juntos: planificábamos las comidas de la semana, nos ayudábamos a lavar y ordenar ropa, íbamos de compras buscando productos de limpieza, etc. A la semana de esa conversación ya nos estábamos mudando juntos.

Pasaron pocos días para que empiece a sentir el impacto, primera situación: ahora se comparte el closet. Como hija única siempre tuve la suerte de contar con un espacio propio y nunca compartí mi cuarto y, mucho menos, mi closet. Ahora tenía la mitad de uno y debía llegar a acuerdos con el otro usuario. Para él tampoco fue fácil, yo soy muy desordenada. Recuerdo haber "perdido" las llaves varias veces y lo persuadí para que me ayude a buscarlas aunque tome tiempo...

Ahora, un par de años después puedo decir con certeza que ambos decidimos formar una familia de 2 y que esa decisión se reafirma todos los días. Aprendí a valorar más los espacios y todo lo que con amor construimos o conseguimos, por más pequeño que sea.

Unas fijas para no morir en el intento:

- Divide y vencerás. Divídanse las tareas de la casa como limpiar, lavar, barrer, etc, cada uno debe tener preferencias por una actividad, empiecen por ahí para ordenarse.

- Planifiquen. Desde la comida de la semana hasta la decoración de los espacios.

- Hola stress.  Si la otra persona está en días muy stressantes ayúdalo y si puedes, avanza con sus tareas en la casa. Apoyarlo y aliviarle el stress va a ser de mucha ayuda para que se sienta mejor y avanzar con algunos de sus pendientes en casa evitará que luego tú te sientas incómoda por cosas que no se hicieron a tiempo. Siempre nos pasa que cuando estamos bajo stress nos apoyamos del todo.

- Respeten el tiempo del otro. El tiempo libre es un regalo de la vida en estas épocas en las que vivimos acelerados y con pocas pausas. Respeten sus tiempos libres y a solas, es necesario reconectar.

- Respiren y hagan pausas. Las peleas son parte de las relaciones y a veces el ver todos los días a una persona, satura. Algo que he aprendido es que si estás molesto debes tomar una pausa y conversarlo cuando realmente estés calmado y dispuesto a escuchar.

- Salgan de casa. La rutina existe y sí, llega a cansar, por eso aprovechen cada oportunidad que tengan para viajar, pasear o disfrutar de las cosas más sencillas como un paseo a un  parque cercano.

- Saludar y despedirse. Aunque estemos molestos o apurados, es regla básica de nuestro espacio (más de nuestra relación diría yo) el saludarnos cuando llegamos y despedirnos al irnos porque no sabes cuándo podría ser la última vez que lo hagas.




La convivencia es todo un mundo nuevo en el que cada día es distinto, ya no se trata solo de ti y debes aprender a negociar. Tomar esta decisión no es fácil pero si el amor es la base de su relación, entonces con orden y planificación todo saldrá bien y aprenderán un montón. Y para quienes conviven: agradezcan todos los días que tienen la oportunidad de despertar con quien aman.

1 comentario:

  1. Tomaré en cuenta estos tips, yo también soy hija única, el día que decida vivir con mi pareja de hecho se me hará difícil también, pero con paciencia y amor todo se puede. 🙆🏽‍♀️

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